Los rockeros también toman té
* Por Carlos Iogna Prat, periodista especializado en música.
Créditos: Foto Revista Ñ / Videos: http://bit.ly/A0GZFQ
Roger Waters está en la Argentina. Flor de revuelo se armó con su llegada. Tras sus declaraciones en Chile sobre las islas Malvinas, cuando dijo que deberían ser argentinas, y la polémica posterior de si lo dijo o no, el exintegrante de Pink Floyd sorprendió con su puesta en escena de The Wall Live.
Waters es todo un éxito. Nueve shows sold out en el estadio de River Plate. Más que un recital de rock se trata de una magistral obra musical. Un escenario inmenso, juegos artificiales, marionetas y muchas cosas más.
¿Por qué la importancia de The Wall? Ok, fue una obra conceptual que sorprendió al mundo en 1979. Todavía quedaban los coletazos del éxito del trabajo de Pink Floyd “The dark side of the moon”. Aquel disco de 1973 que también encerraba grandes historias. Tiempo atrás tuve la suerte de entrevistar al ingeniero de ese disco, Alan Parson y me habló de la calidad de ese material. “La verdad que tuve mucha suerte. Todos sabíamos que era un disco muy especial y que iba a ser uno de los mejores. Pasaron los años y se sigue hablando de ese trabajo. Recuerdo esa época con mucho cariño”, destacó.
Pero, volvamos al tema de “The Wall”. Aunque parezca mentira, este disco se compuso bajo presión. La compañía discográfica adelantó la fecha de lanzamiento, lo que llevó a Roger Waters a terminar de forma anticipada el disco.
Como cuenta la leyenda, la idea de construir un muro nació cuando en un recital en Montreal (1977), Waters escupió a unos fans que no paraban de insultar a la banda. Esto le produjo mucha vergüenza y se le ocurrió crear una pared simbólica para no vivir este tipo de agresiones.
“Tenía dos imágenes. La de construir una pared a lo largo del escenario y la relación sadomasoquista entre la audiencia y la banda, la idea del público bombardeado, y los que son alcanzados aplaudiendo más fuerte, porque son el centro de la acción aun como víctimas”, contó el músico en una entrevista sobre la idea de este disco.
No era una buena época para los integrantes de la banda. Los cuatro integrantes tuvieron que dejar el Reino Unido por cuestiones de impuestos; las peleas entre Waters y Gilmour eran cada vez más frecuentes. También, tres de los integrantes se estaban separando de sus esposas.
En ese momento, Waters echó al tecladista original del grupo, Richard Wright, y lo contrató como músico invitado para la gira de presentación del disco.
La imaginación del exbajista de Pink Floyd funcionó de forma perfecta. La muerte de su padre en la Segunda Guerra Mundial, la sobreprotección materna, la opresión de la educación británica, los fracasos sentimentales, y el uso de drogas son algunos de los conceptos que abordó Roger Waters en el disco.
Argentina tardó en publicar esta obra conceptual. Al gobierno de facto no le gustó este disco y fue censurado. Su título era sugestivo y el concepto del disco no era muy bien visto por las autoridades de la época.
"Otro ladrillo en la pared" fue la canción que menos le gustó al Gobierno. En un listado que dio a conocer el Comité Federal de Radiodifusión este tema estaba dentro de la sección "No apta para menores". Como dato curioso, titularon el nombre de la banda como "Pik Floyd".
Gracias al furor de la música disco, muchos DJ la empezaron a pasar y con el correr de los días se convirtió en éxito. Luego, llegaría la edición argentina.
Así que nada mejor que relajarse y disfrutar de este disco mientras tomamos un buen té.
Y como todo tiene que ver con todo, cuenta la historia que Pink Floyd nació en 1964 a partir de una banda llamada Sigma 6. Con el tiempo fue cambiando su nombre sucesivamente a T-Set, Megadeaths, The Screaming Abdabs, The Architectural Abdabs y The Abdabs.
Luego de un tiempo de ensayar, la banda se separó y algunos de sus miembros -los guitarristas Bob Klose y Roger Waters, el baterista Nick Mason y el teclista Rick Wright- formaron una nueva banda llamada Tea Set.
La banda tomó forma cuando ingresó Syd Barret, un guitarrista muy creativo, fanático del Blues y de los Beatles. Fue él quien sugirió cambiar el nombre del grupo por el de dos guitarristas de rhythm and blues norteamericanos. Así nació Pink Floyd. Roger Waters, el estudiante de arquitectura, pasó a tocar el bajo. El resto de la historia es conocida.
Créditos: Foto Revista Ñ / Videos: http://bit.ly/A0GZFQ

ESTA MUY BUENO TU BLOG. SALUDOS =)
ResponderEliminarGracias :-)
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