EN LOS MEDIOS
Casi como venderle cubitos a los esquimales. Eugenia "Tany" Guerschanik logró lo que pocos. Entrar en el gigantesco mercado chino y de la mano –nada menos- del té. En su stand de Caminos y Sabores, la tradicional feria de alimentos regionales, artesanías y turismo, la dueña de "Tany Té" contó cómo logró la hazaña. No hay que olvidar que China es, precisamente, el mayor productor pero también consumidor de té del mundo.
"Ellos tienen básicamente té y están entrando en el mundo de la saborización, de los blends y son grandes consumidores de todo, también de nuestro té", explica Tany que se especializó en tés saborizados.
Sus blends incluyen mezclas de té verde, rojo y negro, con frutas, flores, especias y hierbas. Y fue gracias a ellos que enamoró a los chinos.
"Cinco años antes supe de Expo Shangai y me fui preparando y dije ahí tengo que estar. Me puse un cartel en la puerta de mi casa y todos los días cuando entraba y salía lo veía. Ese era mi objetivo. Y lo logré. Yo, personalmente, llevé mis cajitas. Ahí expuse y quedó el contacto y ahora hacemos algunos negocios. Es un inicio, un modo de aprender a exportar que no es tan simple", recuerda mientras convida un delicioso té rojo, precisamente con frutos rojos: grosellas, frambuesa, frutilla y cereza.
Esta nota fue publicada por el diario Clarín. Para leerla completa hacé clic acá.
Casi como venderle cubitos a los esquimales. Eugenia "Tany" Guerschanik logró lo que pocos. Entrar en el gigantesco mercado chino y de la mano –nada menos- del té. En su stand de Caminos y Sabores, la tradicional feria de alimentos regionales, artesanías y turismo, la dueña de "Tany Té" contó cómo logró la hazaña. No hay que olvidar que China es, precisamente, el mayor productor pero también consumidor de té del mundo.
"Ellos tienen básicamente té y están entrando en el mundo de la saborización, de los blends y son grandes consumidores de todo, también de nuestro té", explica Tany que se especializó en tés saborizados.
Sus blends incluyen mezclas de té verde, rojo y negro, con frutas, flores, especias y hierbas. Y fue gracias a ellos que enamoró a los chinos.
"Cinco años antes supe de Expo Shangai y me fui preparando y dije ahí tengo que estar. Me puse un cartel en la puerta de mi casa y todos los días cuando entraba y salía lo veía. Ese era mi objetivo. Y lo logré. Yo, personalmente, llevé mis cajitas. Ahí expuse y quedó el contacto y ahora hacemos algunos negocios. Es un inicio, un modo de aprender a exportar que no es tan simple", recuerda mientras convida un delicioso té rojo, precisamente con frutos rojos: grosellas, frambuesa, frutilla y cereza.
Esta nota fue publicada por el diario Clarín. Para leerla completa hacé clic acá.
No hay comentarios
Publicar un comentario